1. Que Google pueda rastrear tu web
Comprueba que existe un archivo robots.txt que no bloquea por error contenido importante, y un sitemap.xml con las páginas que quieres que aparezcan en Google.
Envía el sitemap desde Google Search Console: es la forma más directa de decirle a Google qué páginas tienes.
2. HTTPS y una única versión de tu dirección
Tu web debe cargarse siempre por https:// y con una sola versión de la dirección (con o sin www), redirigiendo la otra. Así evitas contenido duplicado y repartir la autoridad de tu web.
3. Velocidad de carga
Optimiza imágenes (formato y peso), limita el uso de scripts pesados y aprovecha la caché. Un hosting rápido es la base de todo lo demás.
4. Títulos, descripciones y encabezados
Cada página debe tener un título único y una descripción atractiva, además de un único encabezado principal (H1) y subtítulos (H2, H3) que estructuren el contenido.
Piensa en lo que buscaría una persona y respóndelo con claridad.
5. Direcciones limpias y enlaces internos
Direcciones cortas y descriptivas (por ejemplo, /precios en lugar de /pagina.php?id=27) y enlaces internos entre tus páginas ayudan a Google y a tus visitantes a moverse por la web.
6. Imágenes con texto alternativo y datos estructurados
Añade texto alternativo descriptivo a las imágenes y, si puedes, datos estructurados (schema) para tu empresa, preguntas frecuentes o artículos. Ayudan a Google a interpretar tu contenido.
7. Adaptada al móvil
La mayoría de las búsquedas se hacen desde el móvil. Tu web debe verse y funcionar bien en pantallas pequeñas.
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